Te quería y no podía tenerte, deseaba estar frente a ti, acariciar tu piel, mirarte y reflejarme en esa maravillosa mirada, pero tu ya habías decidido terminar con nuestra historia.
Sentía como las lagrimas salían de mis ojos, recorrían las mejillas sin terminar su camino, pues las interrumpían tus calidas manos que las secaban como queriendo evitar que salieran, te dolía mi dolor y lo hacías tuyo.
En ese momento te dije, Te quiero, a lo que tu contestaste fríamente, Lo se...
No podías decir mas, aunque ya habías decidido estar con alguien mas, sabias que no estabas en posición, de decir lo que sentías ya que no aguantarías por que a pesar de ya haber tomado una decisión, la confusión rodeaba todo tu cuerpo.
Entonces te levantaste y te fuiste, sabia que era para siempre y cada paso que dabas provocaba un dolor intenso dentro de mi.
El tiempo paso y es curioso como cuando no quería saber ya nada de esa historia, aparecía gente que nos conocía y me contaban de ti, de tu vida, sin yo preguntarlo.
Jamás imagine al levantarme, que la vida te volvería a poner en mi camino, fue una gran sorpresa el ver ese sms y saber que tu estabas del otro lado, no pude negarme a llamarte y hablar contigo, me sentía algo confundido, hasta un poco nervioso, me hacia mil preguntas, como habías conseguido mis datos...?, por que llamaste...? para que llamaste...?, las dudas seguían saliendo, una tras otra, hasta que llegaste, después de tanto tiempo, de tantas cosas, estábamos otra vez hablando y haciendo planes, tus palabras, tu acento, tu manera de hablar, cada cosa me traía un recuerdo.
Me sorprende y me duele el saber como te ha tratado la vida, te fuiste con él, te sentiste frustrada, te alejaste, la has pasado mal y eso no me gusta.
Estoy dispuesto a ayudarte, pero no de esa forma, cuando me lo dijiste, sentí una sensación extraña, quizá no tuve nada de tacto pero tenia que decirlo así tal cual, no se si no quiero o si no puedo solo se que, no...
Ojalá te hubieras dado cuenta cuando tuviste mi mano en la tuya, que así hubiera sido para siempre, que no estaba dispuesto a soltarte, ni a dejarte ir pero lamentablemente tu tomaste otra decisión y a mi me tocaba respetarla.
Hoy solo te puedo decir que no es por ti, que es por mi...